Una familia de Billings, Montana, enfrenta una pérdida devastadora después de que la policía recibiera una llamada alertando sobre disparos dentro de una vivienda.
Cuando los agentes llegaron, aproximadamente diez minutos después, todavía se escuchaban detonaciones mientras humo y llamas salían del inmueble.
Entre las víctimas se encontraba Megan Ghekiere y sus hijos Owen y Chloe.

Su esposo, Adam Ghekiere, quien trabaja como bombero de rescate aeroportuario, no se encontraba en casa en ese momento.
Sin embargo, sus hijos Charlotte, de 12 años, y Landon, de 15, estaban dentro de la vivienda y también perdieron la vida.
Las autoridades también reportaron la muerte de otros tres adultos: Barbara Smith, Christopher Smith y Dana Smith.

El incendio complicó todavía más la respuesta de los equipos de emergencia, debido a que no había una boca de incendio cercana que facilitara las labores de los bomberos.
Posteriormente, la policía encontró a un hombre con una herida que, según las autoridades, se habría provocado él mismo.
Fue trasladado bajo custodia a un hospital, donde murió poco después.
Los investigadores indicaron que el sospechoso conocía a la familia y que el hecho no habría sido aleatorio, sino relacionado con violencia doméstica.

Ocho personas perdieron la vida, incluidos al menos cuatro menores, dejando a varias familias enfrentando una situación difícil de asimilar.
Ahora sus seres queridos esperan conocer más respuestas sobre lo ocurrido y entender cómo se desencadenó una noche que cambió sus vidas para siempre.
Ninguna ayuda puede reparar una pérdida de esta magnitud, pero brindar apoyo a las familias puede permitirles atravesar este momento sin tener que enfrentar además preocupaciones económicas.
