La historia de Martín Vivas, un niño de apenas 10 años, ha causado una profunda tristeza en Colombia luego de confirmarse su hallazgo junto a su madre, Alejandra Vivas, de 35 años, y su abuela, Amparo Jiménez, de 78.
Los tres fueron localizados entre los restos del edificio Ana Pilar, en el sur de Cali, después del fuerte terremoto que afectó la zona.

Durante más de 72 horas, familiares, rescatistas y equipos de emergencia trabajaron en el lugar con la esperanza de encontrar a la familia. Cada hora representaba una nueva oportunidad para quienes esperaban recibir buenas noticias.

Entre las personas que siguieron de cerca las labores estuvo Valeria Vivas Jiménez, hermana de Alejandra y familiar de Martín y Amparo.
Valeria permaneció pendiente de los trabajos de búsqueda y mantuvo la esperanza durante todo ese tiempo. También pidió apoyo para localizar a sus seres queridos y acompañó las labores con oraciones, mientras familiares y personas cercanas esperaban que el resultado fuera diferente.
Sin embargo, este sábado 15 de agosto se confirmó una noticia que llenó de tristeza a sus familiares: Martín, Alejandra y Amparo fueron encontrados sin vida.
El caso ha dejado un profundo dolor entre sus seres queridos, especialmente por la corta edad de Martín, cuya vida apenas comenzaba. Su madre y su abuela también dejan detrás una historia familiar marcada por años de recuerdos y momentos compartidos.

Mientras la comunidad continúa procesando lo ocurrido, familiares y allegados se preparan para despedirlos y recordar sus vidas. La tragedia también mantiene la atención sobre las familias que todavía enfrentan las consecuencias del terremoto y esperan noticias sobre sus seres queridos.
Martín, Alejandra y Amparo permanecerán en el recuerdo de quienes los conocieron, mientras sus familiares buscan fuerzas para afrontar uno de los momentos más difíciles de sus vidas.