Caleb Noé López, de apenas 2 años, perdió la vida la noche del jueves 10 de septiembre en Tegucigalpa, Honduras.
El pequeño había participado ese mismo día en las celebraciones del Día del Niño en la aldea Villa Vieja, ubicada en la periferia oriental de la capital.
Horas después, una situación inesperada ocurrió mientras ingería una fruta conocida como mamón.

De acuerdo con la información preliminar, un tío le habría dado un gajo de la fruta.
Posteriormente, el niño sufrió una obstrucción de las vías respiratorias.
Al percatarse de que Caleb se encontraba inconsciente, sus familiares lo trasladaron rápidamente en un vehículo particular hacia la Clínica de Atención Médica de Emergencia, ubicada en la colonia Hato de Enmedio.

Sin embargo, al llegar al centro asistencial, el personal médico confirmó que el pequeño ya no presentaba signos vitales.
El reporte médico estableció como causa un paro cardiorrespiratorio secundario a un atragantamiento por cuerpo extraño.
La noticia ha dejado consternada a la familia, especialmente porque el pequeño había pasado ese mismo día participando en una jornada dedicada a los niños.
Tras el caso, personal médico reiteró el llamado a padres y cuidadores a extremar las precauciones con alimentos pequeños o de forma y textura que puedan representar un riesgo de atragantamiento para los menores.
Entre los alimentos mencionados se encuentran frutas enteras como uvas y mamones, además de algunos dulces pequeños.

Una tarde que había comenzado entre celebraciones infantiles terminó convirtiéndose en una noche de angustia para la familia de Caleb.
El pequeño tenía apenas 2 años.