Hace poco más de una semana que Barcelona vivió momentos de auténtico terror en el distrito de Sants-Montjuïc. Tal y como adelantó este medio, el viernes, 24 de abril, por la noche, un sicar en patinete, vestido de negro y con el rostro oculto, abrió fuego contra un hombre en la calle de Sugranyes con San Frederic.
La víctima, de origen dominicano, recibió hasta siete disparos cuando salía de la pequeña tienda de alimentación con productos latinos de la que es propietario desde hace poco.
Sin embargo, miraculosamente, sobrevivió al intento de homicidio y fue trasladado al Hospital Clínico, donde lo operaron de urgencia para extraerle una de las balas.
Ahora, el herido, que aún permanece ingresado, se recupera favorablemente. Pero la policía teme que la escalada de violencia se desencadene tras el incidente, que no fue aislado ni puntual.
Según la prensa internacional, el conflicto se remonta a abril del año pasado, en 2025, cuando ya hubo otro tiroteo que casi acaba con la vida de una pareja en Los Mina, un céntrico sector de Santo Domingo Este, en la República Dominicana.

Fuentes cercanas a la investigación de lo que pasó hace unos días han explicado a este digital el origen de la disputa armada. Según estas fuentes, el herido tiroteado en Santos ostentaría un cargo de poder en una peligrosa banda muy temida especialmente en Los Alcarrizos (un municipio de la provincia de Santo Domingo): “Los 30/30“.
Asesinatos, tráfico de drogas, robos, asaltos y secuestros son sólo parte de los delitos que la Policía Nacional de la República Dominicana atribuye a la banda, que controla desde hace años diferentes distritos municipales.
De hecho, según la prensa del país, “Los 30/30” también están involucrados en “invasiones de otros terrenos“, por los que frecuentemente se producen “incidentes violentos” que han derivado en muertos en la zona, incluso de agentes de policía.
Un conflicto sentimental
Tal y como desgranan las mismas fuentes, este miembro de “Los 30/30” fue el cerebro intelectual de un intento de asesinato hace justo un año: el de su expareja y el novio actual de ésta.
El suceso ocupó la portada de diferentes medios de comunicación del país durante varios días. Un hombre en moto había disparado a una pareja que se encontraba en el interior de un vehículo el jueves, 24 de abril, de 2025 en el barrio de Los Mina, en Santo Domingo Este, a plena luz del día.
Las víctimas eran, tal como se difundió en su momento, Randy Torres y Diorenny Mariel Boya Peralta. Ambos, dominicanos de 31 años que residen en España, pero que habían vuelto a su país para disfrutar de unas vacaciones sin saber que la expareja de la Diorenny ordenaría su ejecución.
Parece que lo que desencadenó la ira del herido en Barcelona fue que Diorenny había puesto fin a su relación sentimental para iniciar otra con Randy, que en ese momento trabajaba para el ‘capo’ de la banda.
Días después del incidente, y tras llevar a cabo varias investigaciones y comprobaciones de las cámaras de seguridad de la zona, la Policía Nacional emitió una orden de busca y captura para detener a Carlos de la Rosa Martínez, alias “La Máxima” y/o “El Sicario”, acusado de perpetrar el intento de asesinato.

El 29 de abril, el joven de 29 años se entregó a la policía, pero no delató al hombre que lo había contratado para acabar con la vida de Randy y Diorenny. Por aquel suceso se detuvo a tres cómplices más.
Una venganza
No se sabe si es fruto de una casualidad, pero justo un año después, el 24 de abril de 2026, el miembro de “Los 30/30” a quien se atribuye el atentado de Los Mina fue tiroteado de la misma manera a la salida de su tienda.
La investigación de los Mossos d’Esquadra aún permanece abierta y no hay, de momento, ningún detenido, pero las hipótesis sitúan a Randy Torres detrás del tiroteo.
Se trataría de una posible venganza tras la recuperación de Randy, que fue sometido al hospital Darío Contreras a una compleja intervención quirúrgica que incluyó la extracción de 300 mililitros de sangre acumulada en la cavidad abdominal.
Los profesionales sanitarios también le tuvieron que reparar varias lesiones intestinales graves y suturarle una lesión severa en la vejiga, según informó la prensa dominicana.
Temor ante más tiroteos
Por todo ello, la policía cree que la escalada de violencia no se ha detenido y que es probable que se produzcan más incidentes armados. El hermano de la víctima atacada en Santos también formaría parte de la banda de “Los 30/30” y ambos estarían planeando el próximo golpe.