Tijeras, Nuevo México. La familia de Micah Victor Tran, de apenas 1 año, atraviesa un profundo dolor mientras espera conocer qué ocurrió antes de que el pequeño sufriera una emergencia médica en una guardería.
La Oficina del Sheriff del Condado de Bernalillo informó que sus agentes acudieron el miércoles por la tarde a la Academia de Aprendizaje Temprano de Nuevo México, después de recibir un reporte sobre un niño que se encontraba inconsciente y no respiraba.

Micah fue trasladado rápidamente a un hospital para recibir atención médica. Sin embargo, posteriormente se confirmó su fallecimiento.
Hasta el momento, las autoridades no han revelado la causa de la muerte. El caso continúa bajo investigación y, según informó el sheriff, por ahora no existen indicios de que lo ocurrido haya sido resultado de un acto intencional o de negligencia.
Para ayudar a determinar qué sucedió, al pequeño se le practicará una autopsia, cuyos resultados podrían aportar información importante a los investigadores.

Mientras tanto, sus padres enfrentan un momento especialmente difícil. Deborah Lovato, amiga de la familia, explicó que los padres de Micah atraviesan un profundo dolor mientras esperan respuestas sobre las circunstancias que rodearon la emergencia.
Los familiares recuerdan al pequeño como un bebé alegre, lleno de vida y con una sonrisa capaz de hacer felices a quienes estaban a su alrededor.
Micah apenas comenzaba a descubrir nuevas cosas propias de su edad. Entre esos pequeños momentos que quedaron en la memoria de sus seres queridos está el aprendizaje de acciones sencillas como aplaudir, experiencias que para una familia representan recuerdos muy valiosos.

Ahora, sus padres y demás familiares esperan que la investigación permita conocer la causa de lo ocurrido y despejar las dudas que permanecen abiertas.
Por el momento, las autoridades continúan reuniendo información y esperan los resultados correspondientes para avanzar en el caso. Mientras tanto, la familia de Micah intenta encontrar consuelo en los recuerdos de un bebé que, aunque vivió apenas un año, dejó una huella profunda entre quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.