Le llamaban Jessica

Cruzeiro do Sul, Brasil. – Un evento sumamente infortunado ha cobrado la vida de una profesional en el estado de Acre. La víctima ha sido identificada como Jessica, una bióloga de 33 años que se desplazaba en su motocicleta por una de las avenidas principales de la ciudad.

El incidente ocurrió el pasado 19 de julio de 2025, mientras la mujer descendía por una colina en su vehículo. En ese trayecto, fue sorprendida por una cuerda de cometa que se encontraba suspendida a una altura peligrosa sobre la vía pública, cruzando su camino de manera invisible.

De acuerdo con los reportes de las autoridades locales, la cuerda estaba impregnada con una sustancia conocida como “cerol”. Este material es una mezcla de pegamento y vidrio molido que se utiliza ilegalmente en competencias de cometas para cortar los hilos de los oponentes en el aire.

Debido a la velocidad de la motocicleta y la resistencia del material abrasivo, la cuerda impactó directamente contra la región del cuello de Jessica. La fricción provocó una herida profunda y letal de manera inmediata, impidiendo que la mujer pudiera realizar cualquier maniobra de defensa.

Testigos que presenciaron el accidente intentaron auxiliarla mientras solicitaban la presencia de los servicios de emergencia. Sin embargo, debido a la naturaleza de la lesión vascular sufrida, la joven profesional tuvo un trágico desenlace en el mismo lugar de los hechos.

Los paramédicos que arribaron a la escena confirmaron que los signos vitales de la bióloga eran inexistentes al momento de su llegada. La zona fue acordonada rápidamente por la policía para realizar las pericias técnicas y recolectar la cuerda responsable de esta agresión accidental.

El uso de hilos cortantes en áreas urbanas está estrictamente prohibido por la legislación brasileña debido al alto riesgo que representa para ciclistas y motociclistas. A pesar de las campañas de concientización, esta práctica sigue cobrando víctimas en diversas regiones del país.

La Policía Civil ha iniciado una investigación para identificar a los responsables que se encontraban volando la cometa en las cercanías del lugar. Las autoridades buscan determinar si hubo negligencia criminal por parte de quienes manipulaban el hilo con material abrasivo.

La muerte de Jessica ha generado una ola de indignación entre los residentes de Cruzeiro do Sul y la comunidad científica regional. Muchos exigen una fiscalización más estricta y castigos severos para quienes insisten en utilizar estas cuerdas peligrosas en espacios públicos.

Familiares y amigos de la bióloga la describen como una mujer dedicada a su trabajo y apasionada por la conservación del medio ambiente. Su partida deja un vacío inmenso en su entorno social y profesional, marcando un día de luto para el estado de Acre.

Los expertos en seguridad vial recomiendan a los motociclistas el uso de antenas “corta-hilos” instaladas en los manillares para prevenir este tipo de fatalidades. Mientras tanto, las investigaciones continúan para localizar a los dueños de la cometa involucrada en este lamentable evento.

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