Petit-Goâve, Haití. – Una tragedia marcó el inicio del año en la zona de Lahat, en la calle Galbo de Tigwav. Una mujer, identificada formalmente como Rosedanie Berthina Benêche, fue localizada sin signos vitales en el interior de la vivienda que compartía con otras once personas el pasado 1 de enero de 2026.
El hallazgo se produjo en circunstancias alarmantes, ya que el cuerpo de la mujer se encontraba sumergido de forma invertida dentro de un barril con agua.
Rosedanie, quien era madre de tres hijos, fue encontrada por los demás residentes de la propiedad, quienes dieron aviso inmediato a las autoridades locales.
Durante las primeras indagatorias, los habitantes de la vivienda declararon ante la policía que el suceso pudo haber sido un accidente.
Según sus relatos, la mujer habría regresado a casa bajo los efectos del alcohol tras una celebración de Año Nuevo y, mientras todos dormían, habría caído accidentalmente en el recipiente.
Sin embargo, tras analizar los testimonios, la policía encontró inconsistencias en las declaraciones de uno de los residentes.
Como resultado, las autoridades procedieron a realizar un arresto bajo el cargo de omisión de auxilio, una figura delictiva establecida en la legislación haitiana para quienes no brindan ayuda en situaciones de peligro evidente.
A pesar de la versión del accidente, las unidades de investigación manejan otras hipótesis. Existen indicios que sugieren que el fallecimiento pudo haber sido provocado durante una disputa generada por celos bajo el influjo del alcohol.
Asimismo, en la comunidad circulan rumores que vinculan el hecho con motivos económicos. Aunque Rosedanie no poseía grandes recursos, era conocida en su vecindario por su carácter solidario y su disposición para ayudar a los más necesitados.
Esta generosidad alimentó falsas versiones sobre una supuesta fortuna acumulada, lo que pudo haberla convertido en blanco de algún tipo de agresión motivada por el dinero.
La Policía Nacional continúa con las entrevistas y el peritaje de la escena para determinar si el caso debe ser reclasificado como un acto de violencia premeditado.
Mientras tanto, la comunidad de Petit-Goâve permanece consternada por la pérdida de una mujer descrita como una persona dedicada a sus hijos y a su entorno social.
